¿Zaragoza florece o languidece?

La Asociación Naturalista de Aragón cuestiona que el reciente evento “Zaragoza Florece” en el parque José Antonio Labordeta, constituya, tal como anuncia el Gobierno Municipal, un evento “sostenible” para la ciudad de Zaragoza. En opinión de ANSAR este acto se enmarca una vez más en la ciudad espectáculo como “Zaragoza Luce”, “Hola Primavera”, “Festival de la Garnacha» y eventos similares.

Tras varios días de exposición, todas las flores utilizadas irán una vez más a los contenedores de basura, flores que para crecer han requerido gran cantidad de agua, energía, empleo, lo que supone el máximo ejemplo de usar y tirar, todo lo contrario de lo que debería ser “Economía Circular». En opinión de ANSAR todo ese presupuesto podría utilizarse en mejorar calles, plazas y parques con especies que se plantaran y mejoraran la biodiversidad de nuestra ciudad. Entonces quizás podríamos presumir de que “Zaragoza Florece”.

Restos tras la celebración de Zaragoza Florece de mayo de 2026
© ANSAR

Por otro lado, convertir el Parque, en un lugar al que concurren miles de personas -360 000 el año pasado- es contrario al Plan Director del Parque Labordeta en el cual se indica que “…debe ser un parque tranquilo, de alta calidad paisajística y jardinera que permita a los usuarios estar en contacto con la naturaleza y percibir los diversos paisajes que contiene: sonoros, cromáticos, estacionales”. En donde “Deben ordenarse los usos y actividades potenciando la idea de parque tranquilo y desplazando aquellas actividades menos acordes con esta orientación”.

La afluencia masiva de gente, el ruido de la música y del montaje de los chiringuitos, causa graves afecciones a las aves que allí habitan en plena época de cría, cuyas molestias pueden provocar que abandonen la incubación y la crianza de los pollos. La flora y el arbolado sufren con la compactación del suelo debida a la colocación de elementos pesados y el pisoteo constante, por otro lado los troncos de los árboles como ya se ha denunciado en otras ocasiones sufrirán con la sujeción de múltiples cables, cajas de luces y dispositivos diversos.

El arbolado del parque es utilizado como elemento de soporte © JR/ANSAR

En opinión de ANSAR el desarrollo de esta actividad en el Parque Labordeta no es en nada respetuoso con el medio ambiente. Por otro lado, Zaragoza no luce sino que languidece en muchas de sus políticas ambientales. Sigue sin apostar por una ciudad que consuma productos de cercanía de la huerta de Zaragoza mientras nuestros hortelanos desaparecen. El auge del negacionismo climático ha llevado al consistorio a la creación de una Zona de Bajas Emisiones (ZBE) muy laxa, que no ayuda a mejorar la calidad del aire, pese a que los episodios de ozono troposférico son una de las principales causas por muertes prematuras en Europa. La política de talas de árboles, podas inadecuadas, incumplimiento de la ordenanza de protección del arbolado urbano en Zaragoza, está generando fuertes críticas vecinales. Seguimos teniendo modelos urbanísticos basados en el hormigón donde el aumento de las temperaturas y la ausencia de sombra va justo en la dirección contraria a la de las grandes capitales europeas.

Residuos en camino del Castellar, Juslibol © Stop Plástico

Desde ANSAR y Stop Plástico se lleva años denunciando la ineficiente gestión de los residuos en nuestra ciudad. Un importante porcentaje de residuos que llegan al Centro de Tratamiento de Residuos Urbanos de Zaragoza (CTRUZ) destinados a su reciclaje terminan enterrados en el vertedero sin reciclar, lo que supone un incumplimiento de los objetivos europeos y todavía más grave es que tal como se demostró en 2024 al vertedero de RINZA (Residuos Industriales de Zaragoza) puedan llegar residuos incluso de manera ilegal. Las demandas de dotar a la ciudad y a sus barrios rurales de un mayor número de puntos limpios fijos y una mayor vigilancia para la correcta gestión de nuestros residuos chocan una y otra vez con la negativa del ayuntamiento de nuestra ciudad. Barrios como Miralbueno y Valdefierro o los barrios rurales de Monzalbarba, Venta del Olivar, La Cartuja Baja, Casetas… entre otros, sufren el abandono de todo tipo de residuos en sus entornos naturales. La degradación de estas basuras amenaza con contaminar cada rincón de nuestros campos, acuíferos, balsas y ríos, destino final de muchos de ellos, perjudicando seriamente la salud de los ecosistemas, la supervivencia de las especies que los pueblan y a nuestra propia salud.

Vallado perimetral del CTRUZ, marzo 2026 © JR/ANSAR

«Zaragoza no florece” por llenar el parque de flores durante varios días que luego irán a los contenedores en el reiterado modelo de usar y tirar. Ni de concentrar miles de personas en un espacio afectando a su biodiversidad e incumpliendo del propio Plan Director Municipal.

Foto portada: Restos tras la celebración Zaragoza Florece de mayo de 2026 © ANSAR

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