ANSAR impulsa el programa Zaragoza y sus acequias: espacios de vida junto a asociaciones vecinales, Ecologistas en Acción y la red de Agua Pública de Aragón. El pasado domingo 17 de mayo recorrimos el trazado de la acequia del Plano y el 24 de mayo la acequia del Rabal o de Juslibol, deteniéndonos en los tramos que todavía se conservan al aire libre. El día 31 de mayo se recorrerá la acequia de Ontonar para cerrar el programa.

bajo los fresnos que crecen a sus orillas © ANSAR
Las acequias de Zaragoza forman parte de su identidad y de su pasado agrícola pues fueron motor de desarrollo económico y social. Hoy han desaparecido en muchos tramos, así como gran parte de la superficie agrícola que regaban; o circulan bajo el asfalto.
Desde las entidades ecologistas y vecinales reclamamos su mantenimiento y regeneración como garantía de soberanía alimentaria y su adecuación como ejes de movilidad sostenible peatonal o ciclable, además de constituir un valioso refugio climático mediante una adecuada naturalización.
La acequia del Plano

en la calle Hayedo, en Hispanidad © JAD/ANSAR
La acequia del Plano nace en el Canal Imperial a la altura de la potabilizadora de Zaragoza y circula por los barrios de Casablanca, Hispanidad, Oliver y Miralbueno, donde aún es funcional, para desembocar en la acequia de La Almozara, otra de las acequias históricas de Zaragoza.

La acequia del Rabal

© JAD/ANSAR
La acequia del Rabal toma aguas del río Gállego en su margen derecha a la altura de San Mateo de Gállego y las conduce hasta Juslibol. En su día suministraba el agua de boca a Zaragoza. Atraviesa el futuro DAT Alierta donde ANSAR reivindica su conservación como corredor ecológico y refugio climático (ver: Propuesta de conservación ambiental en el DAT Alierta). Forma parte de los regadíos del Bajo Gállego.
Más info:
La acequia de Rabal. El Retabillo, 9 enero 2018.
La acequia de Urdán. Barracuda, 20 agosto 2016.



