La Asociación Naturalista de Aragón denuncia la reforma de la Plaza de San Miguel a base de hormigón con eliminación y daños al arbolado convirtiendo el espacio en una nueva plaza dura que ignora la necesaria adaptación del urbanismo a las altas temperaturas.
La Asociación Naturalista de Aragón denuncia el modelo de reforma de la Plaza de San Miguel de Zaragoza en la que predomina el cemento. Se han talado más de la mitad de los árboles que, se suponía, iban a conservarse y las obras están dañando al resto, sin una protección adecuada del entorno del árbol, rebaje del suelo con raíces desnudas, vertidos de cemento en el entorno y en definitiva un incumplimiento total de la Ordenanza de Protección del Arbolado Urbano. Además, se ha reducido el tamaño de los alcorques y podado los ejemplares restantes, rompiendo la forma natural y armónica que estos árboles presentaban e incrementando futuros riesgos para la ciudadanía.
Pareciera que con poner unas tablas en el tronco ya está protegido el árbol, cuando ello es totalmente insuficiente para garantizar su salud y que puedan sobrevivir. Ello denota el desprecio del Gobierno Municipal al arbolado maduro, aquel que proporciona sombra. Para nada sirve que pregone de forma repetitiva el gran número de árboles que se van a plantar en la ciudad cuando permanentemente en cada remodelación de calle, plaza o parque desaparecen los que allí existían. Las remodelaciones de plaza de Salamero y de Santa Engracia fueron ya un ejemplo que fue criticado en su día, y con esta plaza no se repiten los mismos errores sino que se agravan.

Las reformas han de servir, siempre, para mejorar las condiciones existentes; no para hacer circular el dinero ni empeorar el estado previo. Otra oportunidad perdida pero en este caso mucho más grave porque llevamos años recordando de la necesidad de sombras y zonas verdes en nuestro entorno. Mucho dinero gastado para conseguir una plaza cementada donde la estancia apenas será posible. Ahora bien, es probable que el espacio público sea ocupado para la explotación privada de la hostelería como suele ser habitual.
Vecinos con pancartas en los balcones de la plaza avisaban ya hace meses del desaguisado que se iba a llevar a cabo. De nada han servido los avisos y los resultados lo va a sufrir la ciudadanía en general.

Por todo ello ANSAR va a dirigirse al Ayuntamiento de Zaragoza con el objeto de reclamar el Proyecto Técnico de Protección del Arbolado que, teóricamente, la empresa adjudicataria Mariano López Navarro debería haber presentado y reclamar el estado de su cumplimiento.
Para ANSAR, estas prácticas habituales son contrarias a una ciudad que debería poner en primer lugar la naturalización de la ciudad y su adaptación a las altas temperaturas para proteger la salud de las personas. Y totalmente contradictorio con una ciudad que pretende ser nombrada Capital Verde Europea 2028.
Fotos portada e interior : Obras en plaza de San Miguel en agosto de 2026. Fotos cedida.


