Ayuntamiento de Zaragoza: la contradicción medioambiental entre el discurso por el cuidado del patrimonio natural de Zaragoza y la cruda realidad de una plantilla al 40% de Agentes de Medio Ambiente
Es curioso, y a su vez difícil de entender, el porqué el equipo de gobierno municipal del Ayuntamiento de Zaragoza, o las más altas instancias técnicas actuales de jefaturas de gestión medioambiental, se empeñan en sostener un predicamento ligado a la preservación de un patrimonio natural cuidado y saludable en beneficio de los ciudadanos, y a su vez recortan de manera continua la plantilla de los Agentes de Medio Ambiente ubicados en la Unidad Verde.
En el año 2000 la plantilla municipal de los Guardas de Montes (hoy Agentes de Medio Ambiente) alcanzaba la cifra de 21 agentes. Eran los años dónde se evidenciaba una creciente preocupación medioambiental en la ciudadanía y las administraciones públicas respondían en general con recursos materiales y humanos que permitiesen trabajar en conceptos y valores, poco conocidos para los regidores políticos, pero útiles para abanderar el interesado discurso de protección medioambiental.
Curiosamente en esos mismos años nos consta, concretamente en 2010, la Unidad Verde quedó reducida a 13 agentes. En un momento de creciente demanda de la encomienda pública de tareas ligadas a la conservación de la naturaleza. Llegado el 2026, la amenaza es dejarlos por debajo de ese mínimo imprescindible de 15 agentes que constan en la plantilla 2025 ¡Un dato! Este verano en el que ya han comenzado los grandes incendios forestales la plantilla de agentes forestales del ayuntamiento de Zaragoza tan solo contará con 6 agentes operativos. Plantilla a un 40%.
Sostenibilidad/biodiversidad/renaturalización de las áreas urbanas como el río Huerva/nuevos bosques urbanos y periurbanos/seguridad ambiental/los ecosistemas como recurso salud/movilidad saludable/etc., aparecen sin pudor en mensajes políticos reiterados, de una supuesta preocupación medioambiental.
Algunos de los valores medioambientales de Zaragoza
Las 20.000 ha de montes patrimoniales de titularidad municipal, y cuya competencia de gestión y vigilancia es obligatoria del Ayuntamiento de Zaragoza, atesoran unos valores extraordinarios ligados precisamente a los conceptos medioambientales referidos con anterioridad, y cuya gestión, cuidado y preservación encuentran en los agentes de medio ambiente la única unidad operativa de cuidado real.
El legado 2008 puso en valor la singular y extensa red de espacios ribereños (22 sotos), acercando a los ciudadanos a un uso más intensivo de estos bosques tan ricos en biodiversidad. La entrega de este legado público por parte de la administración central, fue para el Ayuntamiento de Zaragoza, quien aceptó de manera expresa el compromiso de velar por su cuidado y conservación. Ahí está la Unidad Verde.
La gestión urbana medioambiental puso el foco, entre otras acciones, en el cuidado de una biodiversidad consolidada en los hábitats urbanos y que precisan igualmente de su atención para conservarla y mejorarla, mediante una vigilancia profesional efectiva y que encuentra en los agentes de medio ambiente municipales la competencia y la función. La Ley Reguladora de las Bases del Régimen Local o la ley de capitalidad de Zaragoza, además de la Ley 15/2006, de Montes de Aragón, La Ley 43/2003, estatal de Montes, y la reciente Ley 4/2024 de agentes forestales y medioambientales, consolidan la función y los funcionarios que la llevan a cabo.
La Unidad Verde gestiona de manera exclusiva esa curiosa relación entre la fauna silvestre y las incidencias ciudadanas urbanas que de manera creciente se suceden en la ciudad de Zaragoza. Conocer a las especies, su status legal, su ciclo biológico, su peligrosidad, su manejo en pro de su protección, mantienen una función propia puesta de relieve en redes sociales, medios de comunicación, incluso foros nacionales o internacionales (ejemplo, el control de especies exóticas invasoras como cotorra argentina). Reducir los recursos humanos sería un grave error.
La reciente y mediática llegada a los montes del municipio de Zaragoza del primer lince ibérico al noreste de la península ibérica, en desarrollo del ilusionante proyecto de expansión de uno de los mamíferos más amenazados del planeta, símbolo sin duda del esfuerzo público por la conservación de la naturaleza y la restauración de ecosistemas más equilibrados y ricos en biodiversidad, cuyo eco alcanzó el manifestado interés político del Ayuntamiento de Zaragoza el pasado 29 de abril con la asistencia de la alcaldesa de Zaragoza Natalia Chueca a la suelta de la segunda pareja de ejemplares en un monte de Zaragoza. Esta encomienda encuentra en los agentes de la Unidad Verde la colaboración real de participación en una cuidada gestión que obliga a todas las administraciones públicas. Si reducimos efectivos vamos justo al contrario de lo que se predica.
La amenaza para la conservación de los recursos naturales
La amenaza general del impacto de lo que todo el mundo ya conoce como los efectos del cambio climático y que Zaragoza no escapa (desertificación/incendios forestales y de interfaz urbano-agrícola/inundaciones/barrancos, danas…), obliga a repensar o explicar de manera contundente el porqué se pretende reducir la plantilla de quienes cuidan y velan de manera especializada por un medio ambiente estrechamente relacionado con estos fenómenos.
Un problema, el de los incendios forestales, que es de todos y entre todos debemos sumar esfuerzos para minimizar sus efectos y gestionar la mejor prevención e investigación de sus causas. La Unidad Verde es protagonista imprescindible en el municipio de Zaragoza. En casi el 100% de los incendios en nuestro municipio aparecen en primer lugar los agentes de la Unidad Verde/Bomberos municipales y Policía Local, donde el criterio profesional que dimana del PROCINFO, además de su causalidad para la prevención futura, la protagonizan los agentes municipales hasta la llegada del operativo INFOAR. Sin agentes que trabajen de manera especializada en esta tarea, el aspecto preventivo quedará inexplicablemente enterrado.
La tarea preventiva y de denuncia de conductas ligadas a la gestión inadecuada de los residuos y vertidos en la periferia de la ciudad de Zaragoza, incluido riberas naturales y montes patrimoniales, encuentran la competencia municipal obligatoria (Ley 7/2022, de residuos) en la administración local, y en esta, en los agentes de medio ambiente de la Unidad Verde.
El sumatorio de esfuerzos con la administración autonómica por preservar la avifauna frente a a la reconocida y elevadísima mortandad de grandes y medianas rapaces en las infraestructuras eléctricas, tanto de transporte como de generación, nuevos generadores de valor económico a las arcas municipales, y que por responsabilidad con esa avifauna que nunca alzará la voz, debemos mantener plantillas de agentes que minimicen este impacto.
Se podría seguir en un extenso alegato de tareas públicas por la prevención del medio natural rústico y urbano que sirva de manera eficiente y eficaz a la conservación del rico patrimonio natural de todos los zaragozanos, que justifique el mantenimiento y la potenciación de una plantilla bien dotada y jerarquizada en el entorno de los 20 agentes de medio ambiente. La responsabilidad es de los gestores políticos.
Conclusión
Desde el entramado ciudadano de reconocidas entidades nacionales de conservación, y asociativo de los profesionales agentes de medio ambiente, solo podemos alzar cuantas veces la voz cuantas veces sea necesario a través de los múltiples canales que opera la Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales, desde donde se irradie el contrasentido de las acciones reales con las obligaciones de conservación del patrimonio natural que es de toda la ciudadanía, donde cada discurso encuentre una respuesta profesional argumentada y justificada en pro del cuidado del medio ambiente y la defensa de su protección pública. Estamos hablando de Zaragoza.
Nota: ANSAR se hace eco de esta nota de prensa publicada por AEAFMA, la Asociación Española de Agentes Forestales y Medioambientales, como asociación profesional legalmente constituida tiene como fin trabajar por los intereses profesionales, el fomento, desarrollo y difusión de la actividad profesional de los Agentes Forestales y Medioambientales de España.


