En este mes de noviembre nuestra salida ornitológica se ha dirigido al pirineo, en principio queríamos subir hasta Panticosa, pero las previsiones meteorológicas nos asustaron un poco y nos quedamos por Biescas. Algunos de nosotros subimos el sábado. Allí nuestros compañeros Rosalía y Miguel nos enseñaron paseos llenos de vida, vistas y color, disfrutamos entre otros del trepador azul, del pico picapinos, un arrendajo nos acompañó bastante rato por un bosque rebosante de agua, musgos y hojas con todos los colores del otoño. La mañana terminó con un auténtico festival de páridos, en dos árboles estaban agrupados en un solo bando: herrerillos, mitos, reyezuelos listados y reyezuelos sencillos. Para completar la parte ornitológica, aprovechando que la temperatura era muy agradable, nos fuimos a comer al pie de una de las maravillosas iglesias románicas, donde nos acompañó un escribano montesino. La tarde la pasamos viendo la historia y la forma de vida del valle. Rosalía es una fuente inagotable de conocimiento sobre los usos, costumbres e historia del valle.
Llegó el domingo y se unieron el resto de socios de ANSAR para una jornada centrada en la ornitología, para ello teníamos la suerte de contar con Angela Felipe, nuestra guía naturalista particular en esta ocasión. Nos preparó un paseo por la ribera del río gallego, antes de salir mientras organizábamos la intendencia ya en el aparcamiento los quebrantahuesos y los mirlos acuáticos acudieron a darnos la bienvenida. Durante todo el recorrido la profesionalidad de Ángela nos ayudó a descubrir todos los pájaros que se habitan la ribera. Ángela oye y ve todo a distancias increíbles y cuando no, las busca con paciencia infinita, porque sabe qué hábitat, condiciones y comida prefiere cada especie, y nos explica: comportamientos, épocas de reproducción, alimentación, tips, migración…etc y contesta a todas las preguntas sin dejar de vigilar para enseñarnos la siguiente especie.
Nos apartamos unos metros del sendero para buscar los habitantes de los prados y campos lindantes, y allí habían buscado refugio y comida, bandos enormes de pinzones y jilgueros, o de lavanderas blancas. Bandos que a Justo le recordaron su niñez y a todos nos alegraron el día.
El trayecto y la organización fueron perfectos, se notó que tanto Rosalía el sábado y Angela el domingo los eligieron con dedicación y cariño. El tiempo finalmente acompaño bastante y para que veáis con detalle todo lo que se pudo disfrutar os dejamos los listados y algunas fotos.
Listados ebird:
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