La necesaria avenida del Ebro

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             Soto de Ferreruela y campos de La Almozara, Zaragoza © JAD

 

Los ríos de la cuenca del Ebro han alcanzado estos días voluminosos caudales debido a las precipitaciones reiteradas e intensas y los primeros episodios de deshielo. El Ebro ha llegado a los 1733 m³/s en Castejón, recogiendo las avenidas del Arga y el Aragón, y ha llegado a los 1508 m³/s a su paso por Zaragoza capital, entrando en la calificación de avenida ordinaria.

 

                  El Ebro entrando en la ribera de la Expo, Zaragoza © P. Moure

 

Desde aquí debemos insistir en la naturalidad y necesidad de estas avenidas para el mantenimiento de los servicios ecosistémicos que proporcionan el río y los sotos, desde la depuración de las aguas, la recarga de acuíferos, el transporte de nutrientes y la conservación de la biodiversidad hasta garantizar la salud humana.

 

                            Soto de Ferreruela bajo la punta de la riada © JAD

 

Aunque hay sectores de la población que en estos episodios vuelven a pedir medidas agresivas y trasnochadas como los dragados, tanto la administración como los afectados de la ribera vienen asumiendo que las avenidas son un fenómeno natural y que hay que tender a medidas de mitigación de los daños y rápida restauración de la actividad económica. Para ello la Confederación Hidrográfica del Ebro impulsa el proyecto Ebro Resilience.

 

Foto portada: Camino de Las Rozas, cortado por la Unidad Verde de Zaragoza © JAD