Geología. Estudiando la naturaleza de Ojos Negros (Teruel)

27-05-18

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 Salinas Reales de Ojos Negros

Salinas Reales de Ojos Negros

 

Por iniciativa de Javier Ruiz, deseoso de darnos a conocer la interesante zona de Ojos Negros (Teruel), población de su procedencia, nos dirigimos en esta ocasión al sur de nuestra comunidad con el fin de estudiar los muy interesantes aspectos, tanto geológicos, botánicos e históricos del lugar.  Con este motivo se invitó a la excursión a los grupos de Botánica y de Geología de ANSAR, realizando así una excursión conjunta.

Las explicaciones geológicas nos las ofrecieron entre Javier Ruiz, que nos dio visiones de conjunto de la zona, así como la interacción de los humanos en el lugar, y Juan Pablo Castro que explicó y precisó la geología en cada parada.

El primer sitio al que nos desplazamos fue a un cerro próximo al pueblo, junto a la carretera que une Ojos Negros con Sierra Menera, donde se encuentra enclavado un impresionante molino de viento, datado entre los siglos XVI y XVII, hoy totalmente restaurado. Es de tipo mediterráneo «tipo C de krüger», con torre cilíndrica y techumbre cónica. Presenta tres plantas, la superior dedicada al alojamiento de la maquinaria. Este molino es uno de los tres únicos restaurados que hay en Aragón, está asentado sobre las calizas jurásicas.

A continuación nos dirigimos hacia el sur para contemplar en la lejanía los distintos materiales que veríamos de cerca a lo largo del día.

Destacaban los montes oscuros del Paleozoico (Ordovícico) con las cuarcitas y pizarras de sierra Menera, perteneciente a la Rama Castellana del sistema Ibérico, las areniscas rojizas del Bunt y las blanquecinas calizas jurásicas que forman una superficie más o menos plana. Cerca del molino vimos la Formación Calizas con oncolitos de Higueruelas, del jurásico, estábamos situados en su tramo medio y presentaban numerosos oncolitos muy vistosos de origen algal; al ir avanzando observamos el tramo superior de esta Formación, que se componía de arenas mal cementadas y por tanto muy fácilmente erosionables.

Nos encaminamos hacia una explotación de yeso, que aparece en el tramo inferior de la Facies Keuper, de un color gris verdoso. Era una pequeña galería en la parte inferior del talud, hace años abandonada, el horno en que se elaboraba el mineral está en estado ruinoso. Juan Pablo nos explicó que el yeso se originó en lagunas costeras evaporíticas, en las postrimerías del Triásico y también comentó el origen de los pequeños cristales de cuarzo transparente, muy bien formados, que encontramos.

Por encima del Keuper vimos las características carniolas y brechas que componen la Formación Cortes de Tajuña, que son los primeros materiales del Jurásico. Las carniolas son dolomías oquerosas y brechoides, éstas se originaron por colapso de los sedimentos formados al disolverse las evaporitas intercaladas que contenían. Por todo ello las estructuras sedimentarias originales de esta formación se encuentran totalmente destruidas.

La siguiente parada geológica fue para ver las Salinas Reales de Ojos Negros, posiblemente ya explotadas por los celtíberos (existen yacimientos en las cercanías), aunque la primera fuente escrita de su existencia es del siglo XIII. Se trata de un pozo de agua salada de donde se extraía el agua llevándola a unas grandes balsas y desde allí se distribuía por unos balsetes donde precipitaba la sal por decantación y evaporación. Fueron abandonadas en la década de los ochenta del siglo XX.

La sal procede de la que contienen las arcillas del Keuper, que al ser disueltas por las lluvias, las aguas percolan hasta alcanzar el acuífero que alimenta al pozo salado.

Nuestro siguiente objetivo era ver los basaltos de Ojos Negros, que se encuentran al NW del Alto del Molar. Están poco alterados, son de naturaleza calco-alcalina y su origen está en las erupciones de tipo efusivo ocurridas al final de la Orogenia Varisca. Los minerales que los componen son: olivino, augita, plagioclasa…, la cantidad de sílice es baja pero superior a la de los basaltos típicos. La colada tiene más de treinta metros de potencia, es una rareza en Aragón por su extensión, conservación y ser producida por flujos de lava, su edad es pérmica y en su base hay unas pizarras negras del Silúrico Superior.

Seguidamente fuimos a ver los conglomerados del Buntsandstein. En estas pudingas observamos que las piedras que las componían tenían en su superficie numerosas manchas blanquecinas, Juan Pablo nos indicó que son marcas de disolución debido a que al compactarse el sedimento, los cantos contactan entre sí y se disuelven por presión en los puntos donde se tocan.

Por último nos acercamos a las minas de hierro más importantes que han existido en Aragón y de las más sobresalientes de la Península Ibérica en cuanto a la existencia de reservas.

El topónimo Ojos Negros deriva de “hoyos negros” por los socavones y agujeros originados por la explotación del mineral a cielo abierto.

El hierro de Sierra Menera ha sido desde la Antigüedad fuente de riqueza de la zona, ya los celtíberos (siglos V-IV a.C.) explotaron el mineral para la fabricación de armas y herramientas, se han encontrado restos de hornos de fundición en los asentamientos próximos a las minas. Los romanos realizaron una intensa actividad metalúrgica en este lugar que se prolongó varios siglos (siglos II a.C. al II d.C.) y que terminó con la caída de su Imperio.

En plena época musulmana (siglo X) la explotación minera tuvo otro momento álgido, que tras la Reconquista continuó, con una utilización fragmentada y repartida en distintos señoríos, hasta llegar al s.XIX.

A comienzos del siglo XX, se fundó la Compañía Minera de Sierra Menera que extrajo el hierro entre 1900 y 1986, momento en el que se produjo el final de la utilización de las minas, debido al cierre de los altos hornos de Sagunto por la reconversión industrial. Actualmente se calcula que las reservas de hierro de estas minas ascienden a 110 millones de toneladas.

Desde el punto de vista geológico, el mineral de este lugar se encuentra enclavado en las calizas y dolomías del Ordovícico Superior (Paleozoico), perteneciendo a la Formación Calizas del Pobo, concretamente al Miembro Calizas del Cabezo. El origen del hierro es metasomático (proceso geológico de sustitución de componentes de las rocas) que mediante fluidos hidrotermales, sustituyeron la calcita de las calizas y dolomías por el hierro, formando un carbonato de hierro llamado siderita. Posteriormente, debido a la meteorización, la siderita se transformó en limonita (mezcla de óxido e hidróxidos de hierro), cuyo componente mayoritario en estas minas es la goethita.

Nos acercamos a un mirador desde donde la vista de la explotación era espectacular, Javier nos fue explicando los diferentes puntos, pero amenazaba una fuerte tormenta que terminó por alcanzarnos de lleno. Tras la intensa pero breve lluvia, nos dirigimos al garaje de las minas en el que Juan Pablo nos explicó los procesos que se realizaban en este lugar y junto a las edificaciones pudimos ver las escombreras, en las que vimos los minerales in situ.

Actualmente, la cementera de la población cercana de Santa Eulalia del Campo, está utilizando el hierro de las escombreras para el proceso de fabricación del cemento.

La tormenta nuevamente comenzó a descargar y tuvimos que dar por finalizada la excursión y volver a Zaragoza.

Agradecemos especialmente a Javier Ruiz su esfuerzo en darnos a conocer tan amplia y detalladamente su lugar de origen, y a Juan Pablo, como siempre, por su dedicación al Grupo de Geología.

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