Arbusto o pequeño arbolillo muy espinoso (sobre todo la planta silvestre), de hasta 5 m. de altura, con ramas de corteza pardo-cenicienta, opuestas. Hojas caducas, opuestas, de color verde brillante, lustrosas, oblongo-lanceoladas, con el borde entero, lampiñas. Flores solitarias o en grupitos terminales de 2-3. Cáliz campaniforme, grueso y carnoso, de color granate, glabro, brillante, rematado por 5-7 dientes a modo de corona, persistente en el fruto. Pétalos caedizos, del mismo color rojo vivo, insertos entre los sépalos. Estambres con filamentos rojo escarlata y anteras amarillas, muy numerosos, dispuestos en varias series en la garganta del cáliz. Ovario ínfero (situado en la parte inferior de la flor), formado por 2 verticilos con numerosos carpelos. Semillas carnosas, con sarcotesta.
El fruto es exclusivo de esta familia y se denomina balausta; tiene el tamaño de una manzana, forma esférica, corteza gruesa y coriácea, verde o rojiza y está coronado por los restos del cáliz. En su interior unas telillas amarillentas (tastanas) separan diversos compartimentos. Las semillas son prismáticas, angulosas, con una parte externa carnosa de color rosado y un huesecillo blanquecino, dulces en las plantas cultivadas, aunque muy agrias y menos jugosas en las plantas silvestres. Florece en mayo o junio y madura el fruto en septiembre u octubre.
Quizás originaria de Irán, habita de forma natural entre los Balcanes y el Himalaya, pero, traído posiblemente por los fenicios, y luego por los bereberes, se cultiva a menudo en nuestro país, sobre todo en el este y sur. Esporádicamente puede asilvestrarse.
Pertenece a una familia con solo 2 especies, P. granatum y P. protopunica, que vive solamente en la isla de Socotra (al sur de Yemen). El nombre del género (y familia) deriva del norte de África, la antigua Cartago de las guerras púnicas, donde se cultivaría en abundancia. Y el nombre específico por sus abundantes granos. De su nombre común derivaría el de la ciudad de Granada, de la que esta planta es símbolo habitual.
Planta con frutos comestibles en variadas recetas, en fruta o en ensaladas. Con el zumo de granada agria se prepara un jarabe, granadina, refrescante y usado para afecciones de la garganta.
La planta suministra además drogas de interés en medicina. La raíz tiene alcaloides usados para expulsar las tenias y otros gusanos intestinales, aunque son muy tóxicos por lo que se abandonó su uso. Los extractos alcohólicos muestran actividad antibacteriana. También se ha demostrado actividad antiinflamatoria. Las flores y la corteza son ricos en taninos y se han usado como astringentes, así como para curtir pieles ya para obtener tintes.
Empleada en jardinería, en setos, o para obtener arbolitos de tipo bonsai. Cultivada desde antiguo, se han encontrado resto de sus frutos, asociados al amor y la fecundidad, en tumbas egipcias.