Árbol grande, que puede alcanzar hasta 20-30 m de altura. Hojas caducas, con largo peciolo, romboidales, dentadas, glabras, que en otoño se vuelven amarillas. Planta dioica, con flores masculinas en unos pies y femeninas en otros. Flores muy pequeñas, unisexuales, sin pétalos, reunidas en amentos colgantes. Las flores femeninas, al madurar se abren por dos valvas y liberan numerosas semillas, cada una con un vilano blanco, algodonoso, que las ayuda a dispersarse por el viento.
Florece en febrero o marzo, y las semillas las disemina en abril o mayo.
Crece a orillas de ríos, barrancos y otras masas de agua, incluso en gravas fluviales.
Las yemas se usaron como remedios para aliviar las hemorroides, la tos, el catarro, como sudoríficas y diuréticas. La corteza se ha usado para curtir cueros o como mordiente, y también, junto con las ramillas y las hojas, para teñir de amarillo. Las fibras algodonosas de las semillas tienen aplicaciones textiles en la industria de los sombreros. La madera es blanda, y se usa para embalajes y pasta de papel, entre otras cosas.