Árbol perennifolio, con hojas opuestas, correosas, de forma estrecha y alargada, que recuerda la punta de una lanza, y margen entero, de color verde grisáceo por el haz, y plateado por la cara inferior. Las flores son de color blanco, muy pequeñas, y nacen en ramilletes en la axila de las hojas. El fruto es una drupa, la aceituna, conocida por todos.
Florece en mayo o junio, y las aceitunas maduran en el otoño.
Planta mediterránea. Silvestre, acompaña a las encinas, quejigos y alcornoques en los bosques esclerófilos mediterráneos o en los matorrales de su degradación. Aguanta muy bien el calor, pero es sensible a las heladas.
Es uno de los árboles más longevos que se cultivan en Europa, pueden sobrepasar los 1500 años de edad y son muy utilizados en la actualidad como plantas ornamentales. Su madera es muy dura y compacta, y es muy apreciada en ebanistería. Son típicos los platos y fuentes artesanales, así como los cubiertos realizados con su madera. Las hojas se han usado en medicina popular para disminuir la tensión sanguínea, etc. Aunque la utilidad mayor se encuentra en el aceite de oliva, no solo para alimentación humana, sino para las industrias de jabones y cosméticos. Es además un excelente combustible y su madera es adecuada para fabricar carbón vegetal.