Árbol mediano de hasta 15 m de altura, caducifolio. Hojas alternas, grandes, con pecíolo largo, de forma anchamente ovada, a menudo algo irregulares o asimétricas en la base, con el borde gruesamente dentado. Lustrosas por el haz y más claras y con pelos en los nervios principales por el envés. Flores pequeñas, agrupadas en inflorescencias unisexuales, pero presentes las de ambos sexos en el mismo árbol. La mora es una infrutescencia denominada sorosis o sincarpo, integrada por numerosos granitos, cada uno formado por los verdaderos frutos. Son de color blanco, raras veces rosadas.
Florece en abril o mayo. Las moras maduran en junio-septiembre.
Su origen está en el centro y este de Asia, pero ha sido ampliamente cultivada en huertas y como ornamental. La podemos encontrar también asilvestrada en las proximidades de las poblaciones.
Las moras a veces se dejan secar o se preparan en conserva. Las hojas de la morera son alimento de los gusanos de seda, y para este fin fueron cultivadas en España. También se usan sus hojas en infusión, en medicina popular, para tratamiento de la diabetes. La madera es muy resistente y duradera, se ha empleado en carpintería y también para fabricar utensilios de labranza, ruedas de noria y máquinas hidráulicas.