GEOLOGÍA. El Parque Geológico de Aliga (Teruel)

02-06-2019

 

Vista panoramica de los pliegues de Aliaga
Vista panoramica de los pliegues de Aliaga

Fotografías al final del texto

Para estudiar la geología de Aliaga nos dirigimos hacia allí 22 componentes del Grupo de Geología de Ansar, encabezado como siempre por nuestro “geólogo de cabecera” Juan Pablo.

Aliaga está situada al sur de Aragón, en el valle del Guadalope, comarca de las Cuencas Mineras (Teruel), en el conjunto montañoso que pertenece a la Rama Aragonesa de la Cordillera Ibérica. La zona presenta un relieve muy accidentado y espectacular, de gran interés geológico, pues en este entorno puede estudiarse la evolución de los acontecimientos ocurridos durante los últimos 200 millones de años, razón por la cual en 1993 se constituyó aquí el Parque Geológico de Aliaga, el primero de España.

 

Acontecimientos geológicos ocurridos en la zona de Aliaga

 

MESOZOICO (225-65 m. a.)

 

Primera retirada del mar (regresión):  Transición del Jurásico al Cretácico (130 m. a)

A consecuencia de movimientos tectónicos, se produjo la primera retirada del mar de Tetis: con ella el fondo marino se convirtió en tierra firme. Se formó un ambiente continental (100 m. a), con un clima cálido y seco.

Había bahías, albuferas, lagos, corrientes fluviales… los depósitos originaron calizas, areniscas,  margas y arcillas. Corresponde a la facies Purbeck-Weald. Aparecen fósiles de ostrácodos, gasterópodos, bivalvos…

           Avance del mar (transgresión):  A mitad del Cretácico Inferior (115 m.a.)

 El mar inundó la zona continental y se formó una nueva plataforma marina, muy somera, en la que los materiales depositados dieron lugar a calizas y margas, es la llamada facies Urgon. Aquí se encuentran fósiles de rudistas, corales, bivalvos y gasterópodos.

Segunda retirada del mar (regresión): A finales del Cretácico Inferior (100 m.a)

Provocada por el primer choque de las placas africana y europea, que reactivó los relieves continentales y produjo fallas en la plataforma marina. La costa avanzó formándose una llanura pantanosa, con deltas y estuarios y abundante vegetación. Se reactivó la erosión y los sedimentos cubrieron los restos vegetales que quedaron enterrados en las lagunas someras en un ambiente anaerobio y se transformaron en carbón.

          Avance del mar (transgresión): En el Cretácico Superior (95-65 m.a.)

El mar de nuevo inundó la zona, fue la última y también la más importante transgresión marina, la mayor parte de la actual Península Ibérica quedó convertida en una gran plataforma marina. La zona de Aliaga quedó ocupada por un mar poco profundo cerca de la costa, en el que abundaban las algas y los depósitos, marinos y terrestres formaron calizas margas y dolomías. A finales del Cretácico el mar empezó a retirarse y  se creó una plataforma somera y después en un litoral con lagos y albuferas.  Los fósiles son ostréidos, orbitolinas, rudistas, gasterópodos, corales, bivalvos…

 

CENOZOICO (65 m.a. hasta hoy)

 

Tercera y definitiva retirada del mar:  A comienzos del Cenozoico (50 m.a.)

Comienzan los primeros movimientos de la Orogenia Alpina debidos al choque de las placas continentales, se formaron las principales cadenas montañosas del sur de Europa y Asia. Los sedimentos acumulados aquí, en el fondo del golfo del mar de Tetis, se fueron plegando y fracturando y emergieron de forma definitiva.  Después, la erosión modeló los relieves y las aguas transportaron los sedimentos a las zonas más llanas.

Durante el Oligoceno y Mioceno, momentos de mayor actividad de la orogenia, los relieves fueron nuevamente plegados creándose nuevos y espectaculares pliegues serpenteantes y cabalgamientos. La erosión posterior cubrió de sedimentos toda la zona formándose una superficie de erosión fundamental que, en el Plioceno (4 m.a.), por un movimiento isostático se levantó hasta unos 1500 m sobre el nivel del mar.

La erosión posterior y las corrientes fluviales han ido, desde ese momento hasta la actualidad, modelando el grandioso paisaje que podemos contemplar hoy.

 

EL RECORRIDO

Comenzamos nuestra excursión al pie de “La Porra” espectacular estrato vertical, el más emblemático del parque. El estrato se sedimentó en la plataforma marina existente en el Cretácico Inferior, que corresponde a la  Facies Urgon, concretamente al U3  (Fm. Villarroya). Está formado por calizas, en las que aparecen fósiles de toucasias, moluscos, erizos y corales, que indican que era una plataforma marina somera.

Juan Pablo nos explicó que a comienzos de Cenozoico, estos sedimentos fueron plegados (O. Alpina) formando un anticlinal. La erosión posterior lo hizo casi desaparecer dejando sólo uno de sus flancos, y de éste el estrato de materiales más duros (calizas). Posteriormente, nuevo movimiento tectónico produjo varias fallas.  Nos mostró el efecto producido por la fractura y deslizamiento de los bloques, el llamado espejo de falla, y también la brecha de falla.  Explicó que una de esas fallas provocó un impulso hacia arriba causando la ruptura del estrato vertical e interrumpiendo su continuidad; el deslizamiento de las rocas hizo que hoy veamos las calizas encima de las margas, cuando en un principio estarían al revés.

La Facies Urgon contiene abundantes fósiles de moluscos, rudistas, concretamente toucasias.

Desde la parte superior del pueblo vimos el imponente pliegue curvado llamado La Olla. Observamos los distintos estratos que componen este gran plegamiento: varias capas de calizas (Urgon 3), después una capa margosa (Urgon 2) y nuevamente otras capas de calizas (Urgon 1). Nos indicó J.P. que los pliegues continuaban más lejos y que el estrato correspondiente a la Urgon 3 se prolongaba por nuestra derecha.

Nos explicó que este pliegue curvado era un anticlinal formado al plegarse los sedimentos marinos del Cretácico Inferior, que después se erosionó y desapareció casi por completo, dando lugar a estratos verticales. Posteriormente, en la Orogenia Alpina, esas capas verticales sufrieron un nuevo empuje de dirección distinta a la anterior, replegándolas y dando lugar a los pliegues serpenteantes de Aliaga, famosos por no se conocerse este tipo de estructuras en ningún otro lugar del mundo.

Caminamos después por la carretera dejando atrás la Facies Urgon y vimos que aparecían margas y areniscas, indicaban un ambiente transicional. Encontramos un nivel de carbón, que se forma en zonas pantanosa, era la Fm Escucha (Cretácico Inferior). Aparecía también algún yeso, debido a que el lignito al tener un alto contenido de azufre reacciona con el agua formándose este mineral (CaSO4·2H2O).

Seguidamente vimos la Fm Utrillas, de arenas versicolores, que corresponden ya a una zona continental. En este momento el mar estaría cerca y las arenas, procederían de la erosión de los relieves cercanos; actualmente se cree que serían dunas.

Al seguir avanzando llegamos a la Fm Mosqueruela (Cretácico Superior) compuesta por calizas y dolomías [CaMg(CO3)2]. Los estratos que la componen se formaron en una zona de mar poco profundo en la que hubo fluctuaciones marinas y por tanto diferentes tipos de sedimentación. Estos generaron rocas de diferente dureza, que respondieron de forma diferente al ser plegados, formando pliegues disarmónicos. Al igual que en lo que ya habíamos ido viendo, hubo aquí dos fases de plegamientos.

Sobre un estrato vimos que aparecía un ripples, ondulaciones producidas en la sedimentación por corrientes de agua de baja energía o por efecto del oleaje. Los ripples indican cual era la posición horizontal original del estrato y su posterior levantamiento.

Más adelante, vimos unas estrías de fricción y Juan Pablo nos explicó que se debían al deslizamiento de una capa a causa de los movimientos tectónicos; estas estrías son paralelas al movimiento habido. Vimos también estilolitos, originados por la presión producida por el deslizamiento, la cual consigue disolver la caliza creándose unas “líneas” de unión de forma más o menos dentada: juntas estilolíticas.

Encontramos más adelante unas rocas con bioturbaciones, galerías producidas en los sedimentos por la actividad de pequeños animales marinos que después se rellenaron dando estas formas hoy en relieve.

Avanzamos y vimos unas capas rojizas que separaban unos estratos de otros, Juan Pablo comentó que cuando no hay sedimentación el hierro no se disuelve y se acumula y por eso estas capas rojizas son indicadoras de la interrupción de la sedimentación.

Después llegamos a una zona en la que las rocas presentaban estrías, pero en un sentido distinto de las vistas anteriormente, era debido a que los relieves se volvieron a replegar formando pliegues serpenteantes.

Al seguir caminando vimos como la Fm Mosqueruela terminaba y la seguía un estrato de bastante potencia y color grisáceo, era la Fm Barranco de los Degollados, compuesta por dolomías. A ésta la seguían otros estratos de de calizas y margas de escasa potencia, que correspondían a la Fm Organos de Montoro, Fm La Cañadilla y Fm Fortanete.

Finalmente llegamos a una zona en la que los estratos de caliza verticales desaparecían dando paso a conglomerados dispuestos horizontalmente. Esto indicaba que eran posteriores a todos los plegamientos que habíamos ido viendo por lo que señalaba un cambio importante.

Aunque agotados por el calor, atendimos las explicaciones de Juan Pablo que nos comentó que los conglomerados se originaron por la erosión de las crestas que habíamos dejado atrás, cuando fuertes corrientes de agua rompían y arrastraban los materiales y al depositarlos formaron grandes abanicos aluviales: estábamos en el límite entre el Mesozoico y el Terciario.

Intercalado entre los conglomerados aparecía un olistolito de calizas, es decir una masa de los estratos de la Fm Mosqueruela que se deslizó por gravedad en la cuenca sedimentaria del Terciario.

Al resumir la compleja geología de Aliaga hay que destacar que durante la mayor parte del Mesozoico la zona estuvo bajo el mar, aunque también hubo variaciones en su nivel  por lo que la línea de las costas retrocedía o avanzaba sucediéndose distintos ambientes en los que se fueron depositando sedimentos de origen continental o marino. Millones de años después, esos sedimentos se plegaron a consecuencia de la Orogenia Alpina y finalmente  la erosión dio lugar al actual espectacular relieve de Aliaga.

Terminó así nuestro intenso recorrido en un día de fuerte calor.  Mucho fue lo visto y aprendido gracias al esfuerzo, como siempre, de Juan Pablo al que desde aquí, una vez más, le damos las gracias.

 

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