Barranco Cardoso y Castillo de Peracense (SUSPENDIDO)

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Detalles de Evento


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RUTA SENDERISTA POR EL BARRANCO CARDOSO Y VISITA AL CASTILLO DE PERACENSE

 

Por la mañana haremos una ruta circular corta, bonita y de baja dificultad por el Barranco Cardoso.

El barranco Cardoso es uno de los cauces más bonitos y sorprendentes de la provincia de Teruel, compartido entre las comarcas Sierra de Albarracín y Comunidad de Teruel. También conocido como rambla de los Arejos de Almohaja, su curso alto está excavado en rodeno, la arenisca roja del Triásico tan característica de ciertas zonas de la comarca Sierra de Albarracín, si bien pasa a atravesar capas de cuarcita en las cercanías del pueblo de Almohaja.

La ruta aquí propuesta es una circular con salida y llegada en dicha localidad de Almohaja, pequeño núcleo situado en uno de esos desconocidos rincones de Teruel, en plena sierra Menera. Todo el recorrido cuenta con diferentes señalizaciones, que lo hacen más cómodo de seguir. Además del propio cauce del barranco Cardoso y de los curiosos los relieves que se encuentran en el mismo, resultan fascinantes las ruinas del rojizo castillo de los Ares.

Saldremos del pueblo en dirección al cementerio, atravesaremos la vía del antiguo tren minero de Ojos Negros, aquí encontramos las marcas blancas y amarillas del PR y las blancas y verdes del sendero del Barranco Cardoso, una señalización de Sendero Local que en este caso no está homologada.

Una vez cruzada la vía del tren, nos adentramos ya en el Cardoso, dejando unas choperas a la izquierda. Junto a una de ellas, se pasa al lado de un viejo aljibe abovedado. En esta zona, el camino deja a ambos lados escombreras con escorias de antiguas ferrerías, colonizadas por sabinas rastreras (a la derecha). Ante nosotros, estratos verticales de cuarcita se curvan para meterse por debajo de la piedra rodeno, cuyos farallones se levantan en frente, enmarcando el cauce del Cardoso.

Tomaremos un desvío a la derecha dejando la pista para adentrarnos en un prado todavía pastoreado por rebaños. Dejamos las cuarcitas y nos vamos adentrando en el rodeno, aunque en esta parte es más bien un conglomerado, también se pueden apreciar los dormideros de buitres y de otras aves rupícolas. 

Dejaremos la pradera y comenzaremos el ascenso del barranco, sin mayor dificultad ya que en esta época del año no lleva un exceso de agua. El agua ha labrado las paredes laterales y los escalones del lecho, en el que se forman pequeñas pozas. Rebollos, carrascas y enebros acompañan a la arenisca. 

Salimos del barranco y volvemos a la pista tomando el camino a la derecha, nos dirigiremos hacia la escultura del Peruano, un relieve que representa a una divinidad inca, realizado por una persona de dicha nacionalidad en la década de 1980.

Volveremos sobre nuestros pasos y continuaremos por la pista para dirigirnos al Castillo de Los Ares, construido sobre una plataforma de piedra de rodeno en ese mismo material. Este es el punto más elevado de nuestro recorrido, tras el cual retomaremos la pista que en descenso nos llevará de vuelta a Almohaja. 

 

Recorrido: 10 km aproximadamente

Desnivel ascendente: 234 m

Desnivel descendente: 199 m

Duración recorrido: 4 horas

 

Terminaremos el recorrido sobre las 14 de la tarde y nos dirigiremos en autobús a Ródenas, donde quien lo desee puede comer en el restaurante de los Poyales (menú de 17 euros, imprescindible reserva previa, avisar en oficina). A las 16.00 cogeremos el bus y nos dirigiremos al Castillo de Peracense a 10 minutos de distancia en autobús, para disfrutar de una visita guiada por el interior del Castillo. La visita guiada dará comienzo a las 16.30 y tendrá una duración de unos 45 minutos, con media hora más que se dejará para terminar de visitar el Castillo por cuenta propia.

 

A las 18.00 nos recogerá el autobús y volveremos a Zaragoza, siendo la hora estimada de vuelta las 20.00 de la tarde.

Imprescindible llevar calzado cómodo (mejor botas de montaña). Haremos una parada por la mañana en una vía de servicio en la que se dejará tiempo para tomar café y almorzar algo. Si no se hace reserva previa en oficina para el restaurante imprescindible llevar comida, ya que el restaurante se suele llenar los fines de semana y en el último momento las plazas serán complicadas. 

 

 

 

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